sábado, 7 de enero de 2012

Cap 4 Amigos


-¿Mama? Algo sabes, y no quieres decírmelo…es mejor que sea ahora, de lo contrario podría complicarse.

-No, Hija, yo no se nada.

-Entonces, ¿Cómo sabes que la maltrataba?

Me percaté de que una lágrima comenzaba a deslizarse por mi rostro.

-Yo Solo las escuché hablar, Susan, ¿No creerás que tu madre tendría algo que ver en esto, cierto?

Otra Lágrima salió.

-No mamá-dije mientras me secaba el rastro de llanto- es solo que el asunto me tiene alterada, ya no se ni que pensar.

-Saldremos de esto, ya verás.

Me abrazó y me acarició el pelo.

-Ahora Ve y desayuna, debemos irnos.

-Gracias mamá.

Fui hasta la cocina, ya estaba servida la comida, emparedados de jamón y queso, justo como lo había predicho. Desayuné lo más rápido posible y sin rodeos tomé mi bolso, me subí al auto, donde mamá esperaba. Y Nos Fuimos.

El viaje fue corto, probablemente porque tenía muchas cosas en que pensar, y es que ninguna de las 2 se tomó la molestia de entablar una conversación, y aún más cuando todo se había dicho.

-De acuerdo, llegamos.

Allí estábamos, Una nueva semana en New York High School parecía que todo había cambiado desde el fin de semana que tuve. Mamá se estacionó en un pequeño rincón al lado del campus, lo que me facilitaba llegar al salón de cálculo.

-¿Estás Lista?

Dijo con entusiasmo.
-¿Para que?

-Para Empezar una nueva semana.

-Ya han pasado tres semanas desde que empecé clases, creo que estoy bastante preparada.

-Bueno, este…Susan, Yo…

-Mamá-interrumpí-debo irme…amm…hablamos luego.

-Claro, está bien, debes estudiar, te amo, cuídate.

-Adiós.

Cerré la puerta tan bruscamente que me preocupe si se había puesto molesta, me encaminé sin pensarlo dos veces, hasta que llegué al salón.

-Señorita Scott, llega usted tarde, ¿es conciente de eso?

-Si, lo siento profesor, no vuelve a pasar.


Toda la clase estaba allí, con sus profundos ojos postrados en mí. El profesor me señaló con su huesudo dedo un asiento libre, me senté, saqué el cuaderno y comencé a repasar.

-Clase, por favor, entréguenme la tarea que les asigné la semana pasada, espero que todos la hayan terminado, si no les bajaré 3 puntos de su nota.

Entregué la tarea que aquella mañana había hecho y volví a mi asiento.

Esta Hora pasó muy velozmente, lo cual le agradecí al cielo, y cuando el profesor dio la orden de salida, la primera en salir fui yo, para ir hacía el comedor.

Me percaté de que la cafetería siempre sirven ensalada de atún, pero hoy, por una razón servían pizza, eso significa que llega un alumno nuevo a esta gran institución.

-¡Susan!, ¡Hola!

-Ah, Hola Scarlett, ¿Cómo estas?

-Bien, gracias y ¿tu?, ¿como estas hoy?


Scarlett era una gran amiga de Marie y mía, de ojos claros, estatura pequeña y pelo corto, tez blanca y de aspecto muy tierno, es encantadora pero demasiado sociable.

-Muy bien, supongo.

Dije.

-Supe que vendrá un alumno nuevo, ya sabes, la pizza.

-Amm, si, espero que no trate de jalarnos los mechones de pelo.

No entendió mi chiste lo cual fue muy incomodo, desvié la mirada y tomé el trozo de pizza.

-Como sea, espero que sea lindo, y muy fuerte, aunque si es una chica me desanimaría un poco, dudo que logre entrar al equipo de porristas, está muy lleno, y es que a New York High School le hacen falta chicos lindos.

-Si, eso sería una pena…

Me senté en una mesa que estaba apartada de todo el marullo y sentí un desagrado cuando vi a Scarlett pisándome los talones ese día quería almorzar sola…

-Susan, ¿Puedo preguntarte algo?

-Claro.

Puso sus manos en la mesa, entrelazándolas para luego cerrarlas. Suspiró.

-¿Aun extrañas a Marie?

Sonreí débilmente.

-Por supuesto.

Frunció el ceño.

-Ya ha pasado mucho tiempo ¿No crees?

-Pues con una amiga es diferente, es como perder a una hermana.

Bajó la cabeza y dijo:

-Vaya, viéndolo de ese modo, tienes razón.

Guardé silencio, y mientras transcurría el tiempo, así fue. Pasaron veinte minutos y la cafetería ya estaba casi vacía.

-Bien, creo que ya es hora.

Tomó sus cosas y se puso de pie.

-¿Nos vemos luego Susan?

-Si, eso creo.

Me dirigió una sonrisa y se marchó. Me tomó varios segundos volver a ponerme de pie, y lo que menos se me antojaba era regresar a clases, quería llamar a mamá y montarle una excusa e irme, pero no vendría a buscarme. Así que me resigné a entrar.

Esta vez me tocaba Biología, una de las materias a la que más le dedicaba estudio. Cuando conseguí entrar al salón, aun no había comenzado la clase, lo cual me animó un poco más, pues ya sería la segunda vez en llegar tarde.

-Hola Linda.

Y allí estaba Sam, pensé que no había asistido ese día, no lo vi en la cafetería ni en cálculo, me da mucha molestia que no entre seguido a clases, ya que nos reuníamos para estudiar y no quisiera que ese tiempo solo fuera en vano. Pensé, que aún estaba molesto por el día de ayer, hubo y queda mucho que discutir entre el y yo.
·NessieIsMarii ¿Les gusto?

Cap 3 Silencio Total


Es relajante y tormentoso pensar en eso, sentí un escalofrío enorme cuando tuve que esperar su respuesta.

Sacudí la cabeza liberando de mi mente aquel recuerdo y sin fuerzas me tambalee hasta pararme de la cama para así ir hasta el baño y lavarme la cara.

Enjuagué varias veces limpiándome de cada sufrimiento, estaba débil y lo único que podía hacer era llorar, solté muchos lamentos que se fueron ahogando entre sollozos.

Me acosté, y esperé a que al fin apareciera el día de mañana…

Esa noche desperté varias veces por la madrugada, abrumada de las pesadillas las cuales vivían el día de ayer, y para la octava vez que desperté había perdido por completo el sueño.

No encontraba nada que hacer, hasta que recordé que ya pronto decía ir a la escuela y habían asignado una tarea de cálculo. El computador que se hallaba a unos cuantos pasos de la habitación aún se encontraba en condiciones para usarlo, así que aproveché para investigar, al terminar la tarea tomé el tiempo que me quedaba para limpiar un poco y recoger los almohadones y sabanas que aquella noche había tirado al suelo para despejar la cama y poder dormir.

El despertador sonó de inmediato y supe que ya era hora para empezar a prepararme, tomé unos jeans azules, una camiseta verde manzana larga y unos zapatos deportivos blancos.

Peiné mi cabello dejándolo suelto para que el viento jugara con el, bajé las escaleras para desayunar, probablemente mamá hizo esa mañana emparedados de jamón y queso, pues, toda la casa entera quedó impregnada de su olor.

-Susan, ¡Hey!, ¡Susan!


-¿Si mamá?

Mi mamá, Reishell, una mujer de 30 años quien no los aparenta, es la persona más importante en el mundo para mi, una morena alta de ojos cafés y hermoso rostro, se preocupa tanto por mi que a veces puede ser inquietante.

-Llegó una carta de la comisaría, ¿Quieres decir algo sobre ello?

-Estee…

No supe que responder, pensé que no llegaría tan lejos el asunto de la investigación de la muerte de Marie, tragué saliva y mi corazón empezó a acelerarse, si había algo que tenía claro, es que mi madre no soportaría la idea de saber que por un momento de mi vida fui sospechosa de cometer un delito.


-Lo-lo que pasa es que….ayer en el velorio de Marie, unos policías llegaron para buscan que colaborara con ellos para investigar el asesinato de Marie, y, Sam y yo quisimos brindarles ayuda, eso es todo.

Eso estuvo genial, mamá se mostró muy confiada en mi respuesta, hasta el punto en que casi me lo creía .

-Cariño, lo siento tanto, el asunto de la muerte de tu amiga nos a afectado a todos, era tan buena chica, aunque la pobre haya sufrido maltratos de parte de su novio.

-Si mamá, lo…espera, ¿Cómo demonios sabes que el novio de Marie la maltrataba? Eso solo lo sabíamos ella y yo, era un secreto que nunca nadie supo, ¿Cómo es que tu si?

Sentí como todo empezó a paralizarse, era imposible que ella tuviera esa información, Marie y yo juramos nunca decirle a nadie, y hasta ahora yo no he revelado nada, la miré a los ojos esperando una respuesta, había algo que ella sabía y no quería decirlo, sostuvo la mirada en mi, pero ni un murmullo salía de su boca.

Cap 2 Recuerdos


-Eres un imbécil!...no aguarda ¡Yo soy la tonta que te creyó! Por todos estos años he confiado en ti y tu me pagas matando a mi mejor amiga?

-Susan escúchame…yo…

En ese momento llegó el oficial con una cara apenada, pero amenazante, nos miró, sacó sus llaves y dijo.

-Señorita, necesito que me acompañe a la sala de interrogatorios, por favor.

Miré a Samuel quien me lanzaba indirectas sobre que fuera, y a mi no me quedaba de otra, además estaba muy molesta con el.

-Esta bien, pero por favor, que sea rápido mi familia me espera.

-Como no.

Baje en ese momento la cabeza y pregunté.

-¿El puede salir?

Mi amigo quiso salir pero el oficial le puso una mano en el pecho, deteniéndolo.

-No, joven William, aun debemos investigar su caso-se volvió para mirarme- ¿Me acompaña por favor?

-Si claro.

Cuando el oficial ya no nos veía miré a Samuel y le lancé una mirada de “Esto no se queda aquí” el puso cara de pocos amigos.

El oficial me esperaba a mitad del camino con cara de impaciencia, y yo apresuré el paso.

Al llegar a la sala de interrogatorios, me senté.

-Muy Bien señorita, comencemos con el interrogatorio.

-Prosiga oficial.

-Usted era la mejor amiga de Marie, ¿Cómo cuantas veces se veían por mes?

-Amm, como una vez a la semana, luego seguíamos comunicándonos por chat, o teléfono.

-Umm, y ¿Alguna vez ella le dijo algo, o le hablo sobre alguien que usted no conocía?

-No, creo que no.

-Hablemos del joven William, ese tal Samuel, desde cuando son amigos?

-Desde que Marie estuvo con el.

-¿Cómo lo conoció?
-Marie me lo presentó…en su casa, a decir verdad estaba algo alterada…

El oficial, empezó a escribir en su cuadernillo y siguió preguntando.

-Usted dice que estaba alterada…¿Por qué cree que estaba así?

De pronto recordé todo con perfecta claridad.

*FlashBack*

-¡Por Dios Marie!

-Samuel, entiéndeme, no deseo eso…

-Eres una tonta!...

-Samuel! Por Dios!...amor, es muy temprano para esto!

-Maldición!, Marie entrégate!

-No, Samuel! Suéltame! Suéltame!...Nooo!!

*FinDelFlashBack*

-No, no tengo ni la menor idea de porque estaba así…-mentí- ¿Ya terminamos?

-Mmm...…Una cosa más… ¿Por qué esta tan segura de que el joven Samuel es inocente?

-Oficial-dije poniendo mis brazos sobre la mesa- ¿No cree que ya es demasiado evidente su inocencia?

-Por que lo dice?

-Revise las evidencias…

-De acuerdo, ya puede irse…

Me levanté y salí rápidamente de ese asqueroso lugar…

-Susan!-gritó Samuel desde su celda- ¿Qué sucedió?

Me acerqué hacia el y lo miré.

-Solo me hicieron preguntas…Samuel dime la verdad…

-Que yo no hice nada!

-De veras?

-De veras…te lo juro.

Me quedé callada por un instante…

-Este… bien, debo irme.

-Adiós…Susan! Una cosa más…

Me devolví para verlo.

-Marie era mi novia…y…si lo hice…era porque no hallaba alguna salida…

Le dediqué una mirada confusa y el se limitó a mirar hacia el piso.

Me fui a mi casa y me instalé en mi cuarto, me quité el vestido negro y me puse una pijama, la cual era un poco corta…

Me dormí de inmediato, pensando en lo que me había dicho Sam…” Marie era mi novia…y…si lo hice…era porque no hallaba alguna salida…” ¿Qué quiere decir con eso?

De pronto tuve un sueño.

*Sueño*

-Susan…Susan!!

Era la voz…la voz de mi amiga…Marie…estaba aquí.

-Susan!!...Susan!!...ayúdame!!...AYUDA!!

-¿Marie?...¿Marie donde estas?

Veía todo negro, sin salida…sentía su voz cerca pero jamás la conseguía.

-Susan!!!! Ayúdame!!!!!!

De pronto vi a Samuel quien la llevaba amarrada hacia una habitación…quise correr pero no podía mis pies no se movían, no podía hacer nada…

-Marieeeee!!!!!!!!!!!!!

*Desperté*

-Susan?

Estaba híperventilando…

Cap 1 Funeral de Marie Windestlow




Hace 2 años, se ha corrido por todo Seattle una noticia que nos ha abrumado a todos, una chica llamada Marie Windestlow fue asesinada el 27 de Noviembre del año 2009, se dice que su cuerpo se halló enterrado en el mismo lugar del homicidio, un lugar subterráneo de Port Ángeles, ubicado en Forks, Hoy se cumplen 2 años de su muerte, y me encuentro en su tumba, Marie, era una joven con mucho futuro por delante, tenía una familia, amigos, un amor y un sueño, esa misma chica era mi mejor amiga, y hoy en día me la han quitado.

-Susan, Susan…ya es hora.

Samuel, mi mejor amigo siempre me acompaña en todo, y hoy es un consuelo enorme, y una gran ayuda para esta tristeza, tiene 16, y lo adoro, es como mi hermano solo que el no vive junto a mi.

-¿La hora de que?-respondí-

-Ya ha terminado, vámonos, este lugar huele a muerto.

Solté una pequeña carcajada, el no entendió por que.

-Se supone que estamos en un cementerio menso!

Le dí un pequeño empujón.

-Ah!, claro.

Lo abrasé por un instante, y hundí mi rostro contra su pecho, había llorado demasiado y no quería que la gente se enterara.

El me apretó entre sus brazos y se alejó unos centímetros para ver mi expresión.

-No llores más…y ya vámonos, se nos hace tarde.

-¿Tarde para que?

-Es una sorpresa, adelante vámonos.

-te dije que no quiero nada.

- Susan, Dime algo, ¿Acaso alguien va a prestarte atención cuando dices eso?

-Podrías…

Nos encaminamos al auto para dirigirnos a esa tal sorpresa que me tiene preparada Samuel.

Pero antes de llegar a la salida de aquel horrible lugar, algo nos obstaculizó la puerta.

- Joven, Samuel Williams?

Me quedé paralizada un segundo. Era un hombre alto, de piel oscura, ojos negros y amenazantes, su placa plateada llamaba demasiado la atención, y allí me di cuenta de que se trataba de un oficial.

-¿Ocurre algo oficial?

Pregunté estupefacta.

-Si, oficial, que sucede?

Preguntó mi amigo quien palideció de inmediato.

-Joven.Samuel Williams, usted es acusado del asesinato de la señorita Windestlow, por homicidio y desacato a la ley, tiene derecho a guardar silencio y si no tiene algún abogado la nación le prestará uno.

Solté su brazo muy rápido al caer en al cuenta de que esto no era un sueño, lo esposaron y lo encaminaron hacia la gran camioneta del oficial.

-Pero no lo entiendo ¿Qué hace? Yo no soy culpable de nada, yo no he matado a nadie, esto es un error oficial.

Samuel repetía eso mientras yo seguía en este trance, paralizada en toda la puerta del cementerio, reaccioné a tiempo y caminé apresuradamente hacia ellos.

-Oficial, esto es un error, el no ha cometido ningún delito ni homicidio, déjelo libre.

Aquel hombre se dio media vuelta y me miró con incredulidad.

-Me temo que usted también debe acompañarme a la comisaría señorita.

-¿Pero que?

El oficial me agarró de un brazo y me ordeno que me subiera al auto.

Aquel viaje hacia la comisaría estuve muy nerviosa, yo soy inocente y mis padres me están esperando en casa.

Yo no paraba de decirle al conductor que estaba equivocado pero el oficial solo me ignoraba.

Samuel y yo nos lanzábamos caras confusas y nos preguntábamos el uno a otro sobre que demonios estaba pasando.

Cuando llegamos nos bajamos y nos encerraron en una celda, nos ordenaron que esperemos y que nos avisaban cualquier cosa, que ellos iban a investigar.

-Susan yo…

- Samuel, tu asesinaste a mi mejor amiga?...

Se me salió una lágrima

-Susan, escucha yo…

Esperé unos segundos a que respondiera pero el solo me miraba y susurraba mi nombre.

-Samuel, dime…¿Tu fuiste el maldito que asesinó a Marie?

No me respondió.

-Eres un imbécil!...no aguarda ¡Yo soy la tonta que te creyó! Por todos estos años he confiado en ti y tu me pagas matando a mi mejor amiga?

-Susan escuchame…yo…